Escribo desde la ira y la impotencia. La gente no entiende de tiempos, no entiende de necesidades. No entiende lo que es cuando las cosas te superan y necesitás ayuda.
Llamo desperada por una mano. Por alguien que me sepa decir que es lo que está pasando. Recibo mentiras, palabras de aliento en vano. No es lo que necesito. Necesito respuestas. Soluciones. Aguardo. Vuelvo a discar. La misma perorata de siempre. Qué hacer? No resta más que esperar. Pasada la hora, vuelvo a discar, esta vez, no es agradable. Se cruzan palabras fuertes. Hay gritos, hay insultos. Hay bronca, rabia, promesas rotas. Busco ayuda por otro lado: Mis Padres. Ellos sabrán que hacer. La voz de mi madre, tranquilizadora, me promete que ella lo va a resolver. Aguardo, relamiéndome mi bronca, esperanzada. Ella sabe, es fuerte. Nadie le dice que no. Suena el teléfono... Atiendo. Escucho. La puta Madre! Te vendieron humo!!!!! No queda más que despotricar contra el mundo:
TÉCNICOS DE MIERDA Y LA CONCHA DE SU HERMANA! DEVUELVANMÉ EL LAVARROPAS QUE LA PILA DE ROPA SUCIA ME LLEGA HASTA EL TECHO! FORROS! LOS ODIO A TODOS! ODIO AL MUNDO Y A TU VIEJA! VOY A QUEMARLES EL RANCHO!!!!
Serenidad. me compongo. Normalidad. Salgo del trance. Sonrisa. Una siesta lo compone todo.
Saludos.
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